Defensores del Evangelio

LOS CRISTIANOS DE HOY EN EL "CLUB DE LA FELICIDAD"

Las diferencias entre la Iglesia del Nuevo Testamento, descrita en el libro de Hechos, y la iglesia de hoy, es que en casi todos los aspectos, el cristianismo de hoy es tan diferente de la Biblia, que es casi increíble. En los tiempos del Nuevo Testamento, la Iglesia fue como un “fuego consumidor” que barrió el mundo entero, “destruyendo las obras del diablo”. Dirigidos por hombres fogosos, ungidos por Dios, los primeros creyentes eran una fuerza audaz que no hacía compromisos con el mundo, dedicados a derribar las fortalezas del diablo en todo lugar. Ellos aguantaron mucho sufrimiento, dificultades y persecución, para predicar el evangelio en el mundo entero.

Pero hoy preferimos navegar hacia el reino de los cielos con más “estilo”. La Biblia nos dice que en los últimos días, los hombres serán “amantes de los placeres más que de Dios”; y que “el tiempo vendrá cuando ya no soportarán la doctrina sana; sino según sus propios deseos se amontonarán maestros que les den comezón de oídos.” (2 Tim.4:3). 

Como creyentes del siglo XXI hemos inventado una clase de cristianismo “al instante” y conveniente. Un cristianismo donde los predicadores creen que su tarea es divertir y lisonjear, en vez de convencer y despertar. Un cristianismo que busca “bendiciones”, en vez de tener hambre y sed de Dios. Un cristianismo que se preocupa más por la “felicidad” que por la santidad. La iglesia nunca ha sido más materialista y “gorda” que en nuestros tiempos.


La iglesia de Laodicea dijo: “Yo soy rico y me he enriquecido, y NO TENGO NECESIDAD DE NADA” (Apoc.3:17). Increíblemente, la iglesia de Laodicea NO RECONOCE SU PROPIA DESNUDEZ Y BANCARROTA ESPIRITUAL. ¡Ella cree que “todo está bien”! Cierto, la iglesia tiene un montón de “juguetes”, tanto materiales como espirituales. Ciertamente somos “ricos y enriquecidos”: edificios lujosos, programas costosos de radio y televisión, librerías llenas de materiales de enseñanza y de regalos religiosos, conferencias, congresos y seminarios caros… ¿Quién puede negar que el cristianismo es un gran negocio en nuestros días? (Hace unos años, en los Estados Unidos una de las empresas más grandes de música cristiana le hizo juicio a otra empresa cristiana por 20 millones de dólares, por causa de una disputa sobre un acuerdo de distribución.)

CRISTIANOS  MATERIALISTAS

Al nivel individual, las cosas están igualmente mal. La Biblia dice: “No amen al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguien ama al mundo, EL AMOR DEL PADRE NO ESTÁ EN EL.” (1 Juan 3:15) Pero muchos cristianos hoy están más dedicados a su “carrera” (sus posesiones, empresas, riquezas) que a Dios. Jesús dijo: “No puedes servir a Dios y a las riquezas”; ¿pero cuántos cristianos hoy intentan servir a ambos? La Biblia dice: “No os conforméis a este mundo”; ¿pero cuántos cristianos hoy viven igual como el mundo codicioso y materialista que les rodea?

Jesús dijo: “No todo aquel que dice: Señor, Señor, entrará al reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos…” (Mat.7:21-23) “Y esta fue la iniquidad de tu hermana Sodoma: orgullo, abundancia de pan, abundancia de vanidad estaba en ella y en sus hijas, y no fortaleció la mano del pobre y necesitado.” Eze 16:49

CRISTIANOS INDIFERENTES

En vez de dar nuestro dinero a los pobres, los cristianos de hoy prefieren darlo al fondo de construcción de la iglesia, o a otros ministerios de buena apariencia. Mientras diariamente mueren 40′000 niños de hambre y enfermedad, y el mundo se va al infierno alrededor de nosotros, estamos cómodamente “sentados en Sión”, cantando nuestros coros alegres de cuánto amamos a Jesús y deseamos ser como El.
Y el Señor sigue quejándose: “¿Por qué me llaman Señor, Señor, y no hacen lo que digo?” - “Este pueblo se acerca a mí con su boca y me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí” (Mat.15:8). Esta generación es culpable más que cualquier otra, de haber diluido y traicionado todo lo que Jesús dijo. En vez de predicar “morir para uno mismo” y “tomar la cruz”, hoy predicamos: “Jesús te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida”. Un evangelio al estilo de Papá Noel, para una generación egoísta. ¿Todavía nos extraña que nuestra iglesia sea tibia, si predicamos un evangelio tan tibio?

CRISTIANOS EN DECADENCIA

La entera sociedad occidental está en desorden: Matrimonios quebrantados, suicidios de jóvenes, adolescentes embarazadas, violencia de pandillas, drogas, etc. etc. Y mientras el diablo gana terreno, el “club de la felicidad” que se llama iglesia está perdiendo su influencia. Se supone que seamos “la sal de la tierra” con piedad y verdad. Entonces, ¿acaso no tiene la iglesia gran parte de la culpa por el desastre de nuestra sociedad? Jesús dijo que cuando la sal pierde su sabor, “ya no sirve para nada, sino para ser echado afuera y ser pisado por los hombres.” (Mat.5:13) El mundo está desesperado por respuestas; pero todo lo que les damos es basura insípida. Iglesia enferma, insípida, tibia - ¿cómo escaparás del juicio que Dios tiene?

Hoy me parece como si la iglesia hubiera entrado en algún acuerdo con el diablo: “¡No te atacaremos demasiado fuerte, si tú no nos atacas a nosotros!” - Entonces el diablo simplemente nos deja dormir, porque así no le hacemos ningún daño. ¡La iglesia de hoy está siendo completamente manipulada! Las únicas veces que el mundo se fija en ella, es cuando hay algún gran escándalo o algo para reírse y si que le hemos dado razones para hacerlo. Una prueba es la llamada “Risa Santa” o “Borrachera Espiritual”. Somos el ridículo frente al impío, hemos profanado el Evangelio, su Santo Nombre y Dios sabrá si algo más. Hemos sido participes de las inmundicias infiltradas en nuestras iglesias. Participes por quedarnos callados, viendo como se maltrata el Verdadero Evangelio. Este es el propósito de este Artículo: hacerles ver el peligro. No me disculparé por la forma directa y urgente de este mensaje que aún no termino.

CRISTIANOS TIBIOS

Enfrentemos la verdad: la iglesia es tibia porque sus líderes son tibios. Aquellos que son levantados como líderes o maestros entre el pueblo de Dios, serán juzgados de manera más estricta. Como los líderes de Israel, los líderes de la iglesia de hoy son culpables de haber diluido o alterado la palabra de Dios por muchos años. Se han rendido al “temor al hombre”. Muchos de ellos tienen miedo de predicar la verdad entera ante su congregación, porque algunas personas podrían “ofenderse” (ni pensar que podrían retirar su apoyo económico). Los predicadores tienen sus organizaciones cómodas y su maquinaría eclesiástica, sus juntas directivas y sus rutinas de “mantener contenta a la gente”. No les gustará que Dios SACUDA todo esto.

 CRISTIANOS EMOCIONALES

En los últimos veinte años aproximadamente se ha observado este estado en el movimiento pentecostal/carismático. Y es muy triste ver durante este tiempo como este movimiento degeneró al cristianismo evangélico y bautista en otros casos, convirtiendo a la iglesia cada vez más superficial, de solo “sentimientos, emociones y experiencias”. Las prédicas se cargaron cada vez más con “lenguaje positivo” y apariencias exteriores. La música se convirtió más y más en un “show” y diversión. La gente empezó a interesarse más y más en recibir una “bendición”, o un toque emocional de Dios, en vez de buscar a Dios por causa de El mismo. Los predicadores y líderes de alabanza empezaron a pensar que ellos tenían que “divertir” a la gente para que sigan asistiendo, y la gente empezó a esperar nada más que diversión.

Todo esto significa un gran cambio, desde un cristianismo basado en el Espíritu Santo hacia un cristianismo basado en las emociones. El gran peligro de esto es el papel importante que juegan las emociones en la vida diaria del creyente. El creyente empieza a depender del culto semanal para recibir este “empujón” emocional. Un tal cristianismo es propenso al engaño. Las emociones pueden fácilmente ser manipuladas. Es por eso que la Biblia nos exhorta a “no tener una mentalidad carnal”, y a “morir para nosotros mismos”. Las emociones es la parte de nosotros que tiene más necesidad de ser “crucificada”.

¡Con esto no quiero decir que perdamos nuestro gozo o nuestras emociones! Pero debemos ser capaces de reconocer y evitar la manipulación de las emociones, y las falsas experiencias “espirituales”. Debemos adorar a Dios “en Espíritu y verdad”, en vez de un exceso emocional. Donde opera el “poder emocional”, siempre se involucrará el diablo. Algunas de las más conocidas sectas, religiones paganas, y terapias de la Nueva Era, giran alrededor de experiencias emocionales que abren a la gente para fuerzas demoníacas. El poder emocional es también el corazón de la brujería y esto se está aplicando hoy en día en muchas iglesias con el nombre de "Encuentros" con Dios, pero todo lo aplicable en esas reuniones son ritos paganos.

El “hombre fuerte” del compromiso con el mundo, que domina a muchos líderes (Siervos) hoy, trae con todo esto una influencia sensual y controladora a la iglesia, y parece que esto sucede más que todo en los tiempos de alabanza. (”Sensual” significa literalmente: lo que atrae los sentidos.) Junto con todo esto, llegó un montón de nuevos métodos y técnicas para mantener a la gente “feliz” e “involucrada con la iglesia”. Cada año llegó alguna nueva técnica “mejorada” de crecimiento de iglesias, o algún nuevo programa juvenil. La iglesia se llenó con actividades inventadas por el hombre, todas organizadas y financiadas según las “ideas brillantes” humanas, y reclamando la bendición de Dios. 

Seamos honestos. Muy poco de esto fue realmente la idea de Dios. La mayoría de estos programas (G12, Modelo de Jesús, Encuentros, Pactos, Multitudes, Reino Ahora, etc, etc.) son centrados en el hombre, y diseñados para agradar y divertir al hombre.

Podemos comparar la iglesia de hoy con una mujer inválida, sufriendo de cáncer, que aprendió a vestirse y pintarse de una manera que esconde su condición terrible, y se ha convencido a sí misma que si ella sigue manteniendo la “bendición”, la apariencia exterior, entonces todo estará bien. Pero cuando llegue el gran “sacudón” y la Reforma, su verdadero estado será expuesto.  La iglesia al estilo de Laodicea ciertamente no tendrá parte en el movimiento venidero de Dios. En lugar de ella, Dios sacará a un “remanente” purificado afuera del sistema eclesiástico, “probados como por fuego”, para que traigan la gran cosecha de los últimos tiempos. Creo que Dios dará todavía a la iglesia de Laodicea una última oportunidad de arrepentirse.

Dios levantará ministerios y “voces” que llamarán a la iglesia tibia a arrodillarse, y después a salir a las calles. Creo que muchos todavía harán caso a este llamado y se arrepentirán antes que sea demasiado tarde. De esta manera, la “cosecha” comenzará primero dentro de la iglesia. Los verdaderos avivamientos siempre apuntaron primero a “avivar” al pueblo de Dios descarriado; y después a enviarlos con gran poder para demostrar Su gracia y gloria a un mundo moribundo. Entonces, el arrepentimiento tiene que comenzar con los cristianos primero.

Pero también habrá muchos que no harán caso, y caerán bajo el juicio que “comenzará con la casa de Dios”. Yo creo que este tiempo está muy cerca. Una gran “división”, o “polarización”, ocurrirá en la iglesia. Nadie podrá quedarse en el medio. Cada uno tendrá que decidir si se va a aferrar a “Laodicea”, o si echará su suerte con los nuevos predicadores “violentos” y controversiales.

Siempre en tiempos de avivamiento, el pueblo de Dios se enfrentaba con esta decisión. Pero puesto que estamos en los últimos tiempos, yo creo que estos dos grupos serán esta vez aun más separados que normalmente, como “la cizaña y el trigo” (Mat.13). Un grupo avanzará hacia gran bendición, y el otro grupo hacia gran juicio. El estado de la Iglesia - aunque se vea el gran número de asistentes en las megaiglesias, es triste. El Evangelio no trae Multitudes, al contrario: Será rechazado por muchos.

Los verdaderos creyentes: redimidos, escogidos y apartados del mundo para Cristo, persistimos en su venida, sabiendo que somos extranjeros en esta tierra. Somos la escoria del mundo, sufrimos por la sana doctrina, nos maldicen, nos amenazan, nos vituperan y nos humillan por predicar el VERDADERO EVANGELIO. Jesus dijo: "Bienaventurados sois cuando os vituperan y os persiguen, y dicen toda clase de mal contra vosotros por mi causa, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos; pues así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros” . Mateo 5:11

Cristo ven pronto. Amén