Defensores del Evangelio

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MEGATEMPLOS una idea ANTIBIBLICA

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Cada apóstol en Cartagena tiene el proyecto de construir una mega estructura, vemos a Miguel Arrazola, Johnny Copete, Esteban Acosta, Simón Bermúdez, Diomedes Ramos, entre muchos más. Ese afán es individualista y egocéntrico. Al final, son ellos quienes figuran en la escritura de propiedad.

Por ejemplo, en la página web del Super Falso ministro Miguel Arrazola se promueve que "Siembren" para la construcción del megatemplo, dice que será "Destino Turístico" en la Ciudad de Cartagena.

Por Dios, ahora el evangelio de Cristo es "Turístico". Si somos biblicos, el evangelio no es bien recibido por ser muy cruel con el pecador, que enseña dejar el mundo y seguir la Cruz de Cristo, que muramos nosotros para que Jesús crezca, pero ahora, TODOS quieren ir al CLUB DE LA FELICIDAD como sitio Turistico para recibir la PROSPERIDAD!!!



Vaya caballero, ¿quién no quiere a un "Cristo" así?  

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Este señor sigue las causes de su maestro Cash Luna, quien construyó la CIUDAD DE DIOS para todos los seguidores del evangelio de la prosperidad.  Fíjese en los cascos de construcción que usan, son igualitos: Con el logo  de su megatemplo.

Pero dejemos de analizar lo que estos seudoapóstoles quieren hacer según ellos_ en el "Nombre de Dios" y tomemos nuestras biblias, que es la Palabra de Dios y veamos que nos dice sobre estas ideas materialistas de construir un Templo con todos los lujos.

MEGATEMPLOS una idea ANTIBIBLICA

MegaIglesia de Joel Osteen
Por lo que cuentan los evangelios, Jesús no levantó ningún templo. Ni organizó un centro de espiritualidad o una casa de retiros. Jesús fue un rabí, que vivió humildemente, como un profeta itinerante. Un profeta, además, que, como sabemos, tuvo serios conflictos con el Templo de Jerusalén y sus sacerdotes. Hasta que aquello terminó trágicamente en su muerte en la Cruz. 

(Recuerde, tome su biblia y ábrala en las citas que le daré, no se deje engañar.)

Después de la Resurrección y de Pentecostés, el libro de los Hechos cuenta que, cuando mataron al primer mártir, Esteban, éste, precisamente cuando lo iban a matar, dijo que "el Altísimo no habita en edificios construidos por hombres" (Hech 7, 48). Y, lo que es más importante, Pablo afirma con toda claridad que la morada propia de Dios no está construida por manos de hombres (2 Cor 5, 1). Es más, la carta a los hebreos dice de forma terminante que el templo "no hecho por manos de hombres" se instaura a partir de Cristo (Heb 9, 11).

Es sabido que en la Iglesia primitiva no había templos. Los cristianos se reunían en las casas, ya que la casa era la estructura base del cristianismo primitivo. Esta situación duró hasta el s. IV, cuando el emperador Constantino después del Concilio de Nicea, crea a la Iglesia Católica Apostólica Romana, otorgándole el poder a una institución. Esta idea de los Seudoapostoles de construir megatemplos no es tan nueva, solo con echar un vistazo a las catedrales católicas podemos ver la maléfica idea de los templos. Es a partir de Constantino que se construyeron los primeros templos cristianos. Fue el concilio (paradójicamente) de Laodicea (del 360 al 370) el que prohibió las celebraciones domésticas. 

Hasta entonces, o sea durante tres siglos la Iglesia no tuvo templos, es decir, no tuvo espacios sagrados. Porque "lo sagrado", para la Iglesia de aquellos tiempos y por lo enseñado por los principales apóstoles de Cristo, no estaba en determinados edificios o locales concretos, sino que lo sagrado eran "las personas". Vale la pena explicar esto. Y sacar las debidas consecuencias.

Los primeros cristianos (no católicos) tenían razones muy serias para decir estas cosas. Aquellos cristianos no querían templos. El motivo de este rechazo no era económico (no tenían dinero para tales edificios), ni político (se tenían que ocultar en tiempos de persecuciones). El motivo por el que rechazaban los templos era teológico. Porque una de las convicciones más fuertes de la Iglesia de aquellos primeros siglos era que el templo de los cristianos es la comunidad (1 Cor 3, 16-17; Ef 2, 21) o cada cristiano en particular (1 Cor 6, 19; 2 Cor 6, 16). Lo cual quiere decir, lógicamente, que para los cristianos (los de entonces y los de ahora) no hay más templo que la comunidad misma o cada ser humano en concreto. Es decir, el lugar del encuentro con Dios no es un espacio material (geográfico), sino el espacio humano del encuentro entre las personas. Donde los humanos se encuentran, se comunican, se unen y conviven, ahí es donde se encuentra a Dios.

Esta manera de pensar, tan revolucionaria, duró algún tiempo, no mucho. Sólo aguanto tres siglos. A partir del momento en que la Iglesia Católica se vio con poder, expresó ese poder (entre otras cosas) en los edificios, es decir, levantando iglesias, templos, basílicas y capillas. 

Lo mismo pasa hoy en día, la Iglesia de Cristo, la quieren encerrar en Megatemplos lujosos para conseguir varias cosas al igual que la Iglesia Católica:

1) A Dios se le encerraba en el templo, que podía ser grandioso, señal de que quien estaba allí era el Todopoderoso, pero ya no era el Dios humanizado, al que se le encuentra entre los humanos y humanizándose. Una cosa que ha sido fatal. Porque así los cristianos descargamos las conciencias acudiendo un rato al templo, mientras que en la calle, en la casa, en el trabajo..., nos portamos como si Dios no existiese.

2) El respeto se guarda en el templo, lo que hace más tolerables las frecuentes faltas de respeto que cometemos en la convivencia a todas horas y en todas partes. Nos espanta la profanación de un templo. Y no nos impresiona las constantes profanaciones a la Palabra de Dios, incluso con la conciencia tranquila de “Dios sabrá” “No debemos juzgar”.

3) Es más fácil construir un templo que construir una comunidad. Se maneja mejor el ladrillo que la convivencia. Y así nos encontramos ahora con muchos templos y tan pocas comunidades. Enseñamos monumentos, pero no podemos enseñar grupos humanos que se quieren y en los que no hay secretos que ocultar.

4) Los templos suelen dar un buen rendimiento económico. Cosa que se sabe desde que se empezaron a levantar templos. Uno de los favores que Constantino le hizo a la Iglesia fue la concesión de recibir herencias y legados. Así se abrió la puerta al enriquecimiento de la Iglesia mediante las enormes donaciones de la gente rica, que dejaba sus bienes al templo y así se moría en paz (pagar por el favor de Dios).

7) Uno de los muchos problemas que la Iglesia tiene que afrontar es éste: ¿Creemos en el Dios que hemos encerrado en los templos (muchos le llaman "UNCIÓN") o creemos en el Dios que está en cada ser humano (biblicamente: Todos tenemos la Unción del Señor)? He aquí dos modelos de Iglesia, que desencadenan dos formas de entender el cristianismo y la fe en Jesús el Señor.

CONCLUSIÓN
Así que estimados hermanos en la fe. Aquellos que exhortan a donar dinero para la construcción de un Mega templo, no lo hacen porque sea mandato de Dios, lo hacen para adularte y sacar provecho de tu fe. Cada apóstol en Cartagena quiere y desea tener su propio mega templo, si fuera mandato de Dios, todos, TODOS los cristianos en Cartagena nos uniéramos para crear un solo Megatemplo, pero no es asi, porque cada construcción es por la avaricia de cada apóstol. 
Somos extranjeros en esta tierra, por lo tanto no debemos construir sitios porque esta tierra pasará por grandes tribulaciones, la Iglesia no fue llamada a gobernar ni mucho menos implementar un sistema eclesiástico para que Jesús venga, vean como ejemplo a la Iglesia Catolica: SUS CATEDRALES, EL VATICANO (cuidad de Dios) son muestras que ese proceder esta mal y hacerlo es volver a cometer un error.

Pero como no le creen a la PALABRA y a la Historia, sigan sembrando "todo" al apóstol para que viva y viva bien.

"CADA QUIEN TIENE AL PASTOR QUE SE MERECE". Si no comparte este mensaje, tranquilo, siga su vida "prospera" y "abundante" en el señor Apóstol de su iglesia.