Defensores del Evangelio

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MIGUEL ARRAZOLA EL anticristo DE CARTAGENA

Este pastor en particular, se autoproclama el "ungido". Es una evidente presunción enmarcada irresponsablemente en pasajes de las escrituras basados en la experiencia de los reyes de Israel, y que ahora se enarbola como una estructura monárquica y lejos de todo perfil dejado por nuestro Señor y Salvador Jesucristo en relación a su iglesia.  Arrazola no solo comete una herejía, sino que además blasfema el Nombre de Dios, al llamarse así mismo "el salvador que vino a liberar a los cautivos". Esto lo puedes ver en la serie de vídeos que se publicaron en el 2010 donde se hace apologética de sus enseñanzas. Ver vídeos aquí..

Este falso “ungido” ha llegado al punto de manipular vidas, salvar o condenar personas, añadir o quitar significados de las escrituras y establecer hegemonías dictatoriales en el cuerpo de Dios. A esto se le debe agregar en forma individual, la autoproclamada infalibilidad muy semejante (por no decir idéntica) a la establecida por el imperio romano en su segundo mandato. En otras palabras, este dizque “ungido” no tiene errores y cada palabra que el proclame han de ser observadas con extremada fidelidad por sus feligreses o seguidores, fanaticos o peor Borregos, de lo contrario cualquier desobediente, se expone al “juicio divino”  o "a la Venganza de Dios" etc.

Este semidiós, tal vez ignora que al autoproclamarse “Ungido”, están llamándose a sí mismo “cristo” y bien sabemos que cualquiera que se diga ser “cristo” es un anticristo, lo que significa que se pone en lugar de Cristo, lo que significa a simple vista que es un usurpador o suplantador.

El apóstol Juan nos habló de esto:
“Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros” 1 Juan 2:18-19

La presencia de este “ungido” no es nada nuevo. La Biblia lo anticipa con absoluta claridad. Juan el apóstol, fue escogido por Dios para recibir la revelación de Jesucristo. Fue él quien escribió inspiradamente el Apocalipsis y sus visiones dejan claramente establecida la llegada no solo de “el anticristo” en sentido singular, sino que de los “anticristos” en sentido plural. Nuestro Señor y Salvador Jesucristo también lo enseñó en forma muy abierta:

“Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán...Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos” Mateo 24: 3-25

La palabra Cristo proviene del griego y significa “ungido”. El único que tiene este título en sentido singular y absoluto es nuestro Señor y Salvador Jesucristo, nadie más. Cualquiera que reclame dicha posición, aún en medio de hechos portentosos, milagros, prosperidad, bonanza o compañía multitudinaria, es un falso maestro y es un falso cristo enviado por el padre de mentira. Lo sorprendente del pasaje citado, es que el engaño es tan excelente, que aún los “escogidos” podrían ser engañados por este falso predicador auto proclamado “apostol”. Ante esto, se confirma aún más la necesidad de que en medio de las iglesias siempre exista la voz atalaya, de advertencia y de apologética, para descubrir oportunamente las artimañas del error. Negar esto, no es mas que soberbia indiscutible.

¿UN UNGIDO O TODOS UNGIDOS?

La Biblia no enseña que en la iglesia exista un “ungido” con una revelación especial, un poder especial o con una estatura especial. Por el contrario, existe abundante evidencia de la igualdad entre los hermanos incluyendo a pastores, obispos o ancianos, cuyos términos son absolutamente sinónimos. El único que es cabeza de la iglesia es nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y su único representante o vicario, es el Espíritu Santo.

Pero cuando usted va a iglesias como Rios de Vida, usted se encuentra en un Club social, un sitio de entretenimiento, que donde el que tenga más (obviamente dará más dinero a los Arrazola) tienen puestos privilegiados, no hacen las largas filas para entrar al sitio de reunion. Estos comportamientos de la misma feligresia dan a demostrar los sintomas de un mal evangelio, un mal pensar cristiano.  Los Arrazola les gusta que los atiendan, que los llamen pastor, apostol, ungido, papi, etc.

“...aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo” Mateo 23:6-11

“...y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia” Colosenses 1 :18

Por otra parte, es necesario precisar que la Biblia también aclara que la unción no es una prerrogativa de alguno, o que es un poder o distinción de alguien singular, por el contrario, dicho argumento se desmorona al leer con atención y humildad lo siguiente:

“Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas... Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él” 1 Juan 2: 20-27

Cada creyente ha sido ungido por el Espíritu Santo y es él quien nos enseña todas las cosas, nos advierte ante el error y nos conduce a toda verdad y a toda justicia. Por esto, es necesario acercarse a Dios con humildad, es decir, reconociendo nuestras limitaciones delante del Dios Santo, para que él obre en nosotros. Si no puede darse cuenta que ha caido en las fauses de este lobo rapaz, de este adulador mercantilista de Arrazola, usted es un simple Borrego que solo hace lo que su amo le diga. Lamentablemente, muchos se han envuelto en su propia prudencia, opinión y soberbia, y así, el Espíritu Santo no actúa en ellos porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes (Santiago 4: 6)